La esperanza en tiempos de incertidumbre y violencia.

Vivimos inmersos en una cultura de la violencia, reflejada en los altos índices de acoso escolar, feminicidios, homicidios, violencia intrafamiliar, inequidad, discriminación, inseguridad, degradación de la naturaleza, corrupción, impunidad, entre otros fenómenos. Es “cultura” en la medida en que a lo largo del tiempo ha sido “interiorizada e incluso sacralizada por amplios sectores de muchas sociedades, a través de conductas, modos de vida, simbolismos, políticas e instituciones” (Galtung, 2003).

Hay un evidente deterioro del tejido social y del nivel de paz. De acuerdo al Índice de Paz México 2018, que presenta el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), “después de dos años de la escalada de la violencia, y por primera vez en 20 años, la tasa de homicidios de México en 2017 superó la de 2011 —antes considerado como el punto máximo de la guerra contra el narcotráfico—, lo que lo convirtió en el año más violento en dos décadas. La tasa nacional de delitos con violencia subió 15% el año pasado, con incrementos en los asaltos, los robos y la violencia sexual. La tasa mensual de violencia en la familia escaló 32% en los últimos tres años” (IEP, 2018).

Ante esta realidad que nos puede paralizar, en donde el espiral de la violencia parece no tener salida, una pieza clave para la transformación es la esperanza. En palabras del pedagogo Paulo Freire, “sin poder siquiera negar la desesperanza como algo concreto y sin desconocer las razones históricas, económicas y sociales que la explican, no entiendo la existencia humana y la necesaria lucha por mejorarla sin la esperanza y sin el sueño. La esperanza es una necesidad ontológica”. (Freire, 1993)

La esperanza es necesaria pero no es suficiente. Ella sola no crea un cambio, pero sin ella, en el camino se flaquea y titubea. Necesitamos la esperanza crítica como el pez necesita el agua incontaminada.

La esperanza nos conduce a reconocer la necesidad de reforzar procesos de convivencia pacífica y fomentar una concientización que nos hagan reconocer nuestro potencial e interconexión. La esperanza nos impulsa a construir distintas formas de hacer las paces fundadas en los principios de respeto, democracia, justicia y solidaridad, en donde se deconstruya la violencia desde una visión sistémica e integral, reconociendo las causas profundas de los conflictos y generando medios para su transformación.

Existen diversos grupos de la sociedad civil que trabajamos diseñando alternativas noviolentas y prácticas de Culturas de Paz en escuelas, comunidades e instituciones públicas. Resulta fundamental visibilizar estos procesos y medios para ser referentes de atención y prevención de la violencia. El proceso de crear espacios justos y armoniosos se crea a través del desarrollo y potencialización de actitudes, habilidades, herramientas y estrategias, para la transformación pacífica de conflictos. La paz no es un mero fin o estado, sino un medio y un constante proceso. Los conflictos son parte de la vida humana. Si los abordamos desde una visión positiva como signos de energía vital y fuentes de creatividad, entenderemos la paz como el medio. Los seres humanos y vivir en paz supone equilibrar dinámicamente los diversos aspectos de la existencia.

Por ello, es fundamental retomar la esperanza cuando se pierda y educarnos para la paz, apostando por modos de vida equilibrados e instituciones justas para contribuir a la construcción de Culturas de Paz. Regar y nutrir nuestra esperanza del cual pueden brotar nuevos caminos y formas de paz es compromiso de todos.

 

Luisa María Ramírez López

Maestra en Educación para la Paz por la United Nations Mandated University for Peace.
Profesora de la asignatura Cultura de Paz y Habilidades de Resolución de Conflictos y Miembro del Núcleo Académico de la Maestría de Derechos Humanos y Paz del ITESO.
Fundadora y directora general de CREAPAZ, Creando una Cultura de Paz, AC. (www.creapaz.org).

Bibliografía:
Freire, Paulo (1993) Pedagogía de la Esperanza. Un reencuentro con la pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores
Galtung, Johan. (2003). Cultura de la Violencia. Red Gernika. http://goo.gl/uSgfdT
Institute for Economics and Peace (IEP). Índice de Paz México (2018).  http://indicedepazmexico.org/wp-content/uploads/2018/04/Indice-de-Paz-Mexico-2018.pdf
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