El derecho a la paz.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada el 10 de diciembre de 1948 en la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, estipula en su preámbulo que “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.

De manera particular, el Artículo 3 de dicha Declaración menciona que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Entonces ¿la paz es nuestro derecho como seres humanos? Si, lo es.

El 19 de diciembre de 2016, la Asamblea General de la ONU emitió la Declaración sobre el Derecho a la Paz en la resolución 71 / 189, en la cual reconoce que “la paz es un requisito fundamental para la promoción y protección de todos los derechos humanos de todas las personas” (ONU, 2016, p. 1).

Todas las personas tenemos el derecho a la paz, entendiéndose también como el derecho a recibir educación, salud, de vivir en un ambiente sano y seguro, el derecho a la justicia, el derecho al desarrollo, entre muchos otros. Durante mucho tiempo, el mantenimiento y provisión de la paz se ha considerado como una responsabilidad y asunto de y entre estados, que en sí tienen la encomienda de respetar, atender y garantizar los derechos de sus ciudadanos. No obstante, es indispensable “bajar las declaraciones y los pactos que se establecen entre los organismos internacionales al ámbito local” (Pérez Viramontes, 2018, p. 21).

No solamente es una cuestión de agenda de gobierno, ni de los funcionarios que nos gobiernan, sino de la sociedad en su conjunto y de la voluntad de cooperar entre todos los actores que somos parte de esta comunidad. De alzar la voz ante la injusticia, pero tomar acción, en la medida de nuestras posibilidades, para transformar los conflictos sociales que nos aquejan.

Los conflictos son “una dinámica normal y continua en las relaciones humanas. El conflicto trae consigo el potencial para un cambio positivo” (Lederach, 2009, p. 16). La paz no es una idea abstracta, sino que se desarrolla en diversos contextos (culturales, sociales, económicos, políticos). En particular, Francisco Muñoz (2001) habla de una “paz imperfecta” que es meramente humana, en constante dinamismo, en proceso y construcción, compleja e inacabada (Pérez Viramontes, 2018, p. 10, 147-148).

En este sentido, “la paz no solo es la ausencia de conflicto, sino que también requiere un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos” (ONU, 2016, p. 4). Donde se consolide y conserve la paz que todas y todos queremos, fortaleciendo y fomentando una cultura de paz, en el que la unión de voluntades, con agendas y proyectos concretos, con metas definidas, instrumentos y capacidades para la acción, permitan llegar a esa paz imperfecta pero cada vez más alcanzable.

Cada año el 21 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de la Paz, esta ocasión las Naciones Unidas quieren hacer un llamado para reconocer los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, considerando que para alcanzar un desarrollo sostenible –en lo económico, social y medioambiental- se requiere construir sociedades pacíficas e incluyentes, donde la justicia e igualdad garantice la protección de los derechos de todas y todos.

Pero más allá de eso… Los derechos humanos deben ser respetados, vividos, ejercidos todos los días. Esfuerzos diarios, tanto personales como colectivos, son necesarios para reconocer y respetar al otro, aceptar y apreciar la diversidad de pensamiento, culturas, formas de ver y vivir el mundo.

Todos los actores de la sociedad deben ser constructores de paz, como afirmación de que todos somos responsables y corresponsables para encontrar soluciones, y tomar acción para transformar de manera positiva los retos y problemas sociales a los que nos enfrentamos día a día. Esto requiere el diálogo, la cooperación, voluntad y compromiso que tenemos hacia los demás de hacer las paces y vivir en armonía.

Para la reflexión, acercándose el Día de la Paz: ¿Qué es para ti la paz? ¿Cómo la construyes en tu vida cotidiana? ¿Con quién harías las paces?

Pamela Cruz

Lic. en Relaciones Internacionales
Coordinadora de Proyecto MATI y voluntaria en CISV México Chapter Guadalajara

Referencias

Lederach, John Paul (2009) El pequeño libro de Transformación de Conflictos. Bogotá: Justapaz

Mayor, Federico (January 1997). The Human Right to Peace. Declaration by the Director. UNESCO. Consultado en  http://www.unesco.org/education/pdf/MAYOR2_E.PDF

OHCHR (2018) Declaration of the Right of Peoples to Peace. Consultado en https://www.ohchr.org/EN/ProfessionalInterest/Pages/RightOfPeoplesToPeace.aspx

ONU (2018) Declaración Universal de los Derechos Humanos. Consultado en http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/

ONU (2018) Día Internacional de la Paz. Consultado en http://www.un.org/es/events/peaceday/

ONU (2016) 71/189 Declaración sobre el Derecho a la Paz. Consultado en https://undocs.org/es/A/RES/71/189

Pérez Viramontes, Gerardo (2018) Construir paz y transformar conflictos: algunas claves desde la educación, la investigación y la cultura de paz. México: ITESO.

 

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