Las Fundaciones Comunitarias Lideran la Recuperación del Terremoto

Si bien la mayoría de nosotros tendría dificultades para recordar lo que estábamos haciendo a la 1:14 de la tarde del martes 19 de septiembre de 2017, muchos mexicanos nunca olvidarán el momento en que un terremoto de magnitud 7.1 sacudió el país, causando la pérdida de cientos de vidas y miles de millones de dólares en daños.

México conmemora el primer aniversario del terremoto, el cual dejó en evidencia el estado de precariedad y pobreza de miles de personas en los estados del sur y centro. A pesar de que ha pasado un año, los mexicanos siguen lidiando con el costo emocional y económico del desastre. La demolición de las estructuras dañadas, la reconstrucción de viviendas y edificios, y la prestación de asistencia a los ciudadanos afectados ha sido lenta.

La Fundación Interamericana (IAF) ha invertido en el desarrollo de las fundaciones de la comunidad mexicana por las últimas dos décadas; muchas de esas organizaciones operan en áreas directamente afectadas por el terremoto. Estas fundaciones locales tienen el potencial para ayudar a las comunidades y reforzar la resiliencia a los desastres naturales para que se recuperen más rápidamente de esta clase de eventos. Al poco tiempo del terremoto, la IAF se comunicó con sus socios de las fundaciones comunitarias mexicanas para determinar los mecanismos a largo plazo, así como las prioridades de recuperación para las comunidades afectadas. En noviembre de 2017, la IAF se asoció con la Fundación C.S. Mott para lanzar la Asociación para Apoyar la Recuperación Después del Terremoto. Poco después, tres fundaciones comunitarias en los Estados Unidos se unieron a la asociación, ansiosas de apoyar a sus organizaciones hermanas en un momento de necesidad: la Fundación Comunitaria de El Paso, la Fundación Comunitaria Internacional y la Fundación Comunitaria de Silicon Valley.

El objetivo principal de la Asociación es apoyar los esfuerzos de recuperación a largo plazo de las fundaciones comunitarias de México en las áreas más gravemente afectadas por los terremotos, incluyendo: Oaxaca, Morelos, Puebla y el Distrito Federal. Debido a que las fundaciones comunitarias mexicanas están más familiarizadas con el contexto local y poseen una red de contactos, pueden alcanzar y apoyar a la mayoría de la población afectada. Esto hace que la asociación sea la que dirige el diseño e implementación de los proyectos locales. Las fundaciones comunitarias mexicanas están movilizando recursos locales que son emparejados por la IAF y las Fundaciones Comunitarias en los Estados Unidos.

La IAF elaboró una convocatoria de propuestas en la primavera de 2018 y otorgó subvenciones en julio a tres fundaciones comunitarias mexicanas que colaboran con las comunidades afectadas: Fundación Comunitaria Malinalco, Fundación Comunidad, y la Fundación Comunitaria Oaxaca. Estas fundaciones movilizaron recursos locales y nacionales para igualar el financiamiento en más de 1:1, y han comenzado a implementar proyectos de recuperación y resiliencia que:

  • Evalúan y mapean las necesidades y prioridades de la comunidad para la recuperación a largo plazo.
  • Crean planes de protección civil a nivel comunitario.
  • Proporcionan capacitación para mejorar la resiliencia ante eventos climáticos y desastres naturales.
  • Mejoran la soberanía alimentaria y la productividad de pequeñas empresas.
  • Fortalecen las redes de organizaciones locales que trabajan en recuperación.
  • Fomentar el intercambio de conocimiento entre las fundaciones de comunitarias mexicanas.

Estas subvenciones destinadas a la recuperación a largo plazo son particularmente importantes tras la avalancha de donaciones de caridad que se recibieron para ayudar con las necesidades inmediatas de las víctimas del terremoto. Ese tipo de ayuda, si bien es importante de muchas maneras, también puede debilitar el tejido social de las comunidades al crear competencia por los fondos entre los vecinos e incluso las familias. La directora de la Fundación Comunitaria Malinalco, Caroline Auvinet, señala que, en un contexto de flujos masivos de ayuda, ha sido un desafío mantener un enfoque en la recuperación y el desarrollo inclusivos. Es importante “fomentar la participación y la propiedad de la comunidad”, dice, “y crear estrategias bien planificadas en las que la coparticipación sea el ingrediente clave.”

Otro objetivo de la asociación es desarrollar la capacidad de todas las fundaciones comunitarias de México para ocuparse de los trabajos de recuperación a largo plazo y de la preparación en caso de desastres. Con ese fin, la IAF emitió recientemente una segunda convocatoria de propuestas de asistencia técnica sobre preparación para casos de desastre. Esta convocatoria de propuestas busca identificar una organización que facilite la capacitación y el aprendizaje entre iguales para las fundaciones comunitarias mexicanas sobre su papel en la preparación y recuperación de una serie de desastres como terremotos, huracanes, inundaciones y sequía. También incluirá fondos iniciales para las fundaciones comunitarias mexicanas para implementar planes de acción a nivel local.

En cierto sentido, la asociación está ayudando a las fundaciones comunitarias a crear un nuevo paradigma ascendente para abordar los desastres naturales a nivel de base e incrementar la resiliencia.  Haciéndose eco de este sentimiento, Isabel Hernández Vega, directora de la Fundación Comunidad, señala un lado positivo del terremoto de 2017: “A pesar de que es una tragedia, un desastre natural también presenta un desafío importante para el status quo, y contiene una semilla de oportunidad para romper estructuras sociales arraigadas y rígidas que mantienen la pobreza.”

México no puede cambiar sus atributos geográficos y tectónicos: la tierra temblará nuevamente y los huracanes pasarán por esta tierra en el futuro. Sin embargo, las fundaciones comunitarias mexicanas están ayudando a forjar un futuro en el que ellas, y las comunidades a las que apoyan, estén mejor preparadas para manejar esos desastres.

 

 

Seth Jesse

Representante para México de Inter-American Foundation

 

 

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