Explorando el mundo de la discapacidad

En los últimos años se ha puesto de moda la palabra inclusión, pero pocas veces nos detenemos a analizar esa palabra que ha tomado un significado especial en el mundo de la discapacidad. Es por ello que dedicaremos este espacio a descubrir el fascinante mundo de la discapacidad, explorando su belleza pero también reconociendo las áreas de oportunidad en las que se tiene que trabajar.

La discapacidad es una condición humana que, a lo largo de la historia, se ha visto presa de un sinfín de situaciones adversas y discriminatorias. Podemos a recordar cómo en la Antigua Grecia era posible prescindir de la vida de las personas con discapacidad bajo el amparo de la ley; los padres podían elegir si a sus hijos con discapacidad los mandaban a una isla o los mataban, se les consideraba personas indignas de vivir. En otras culturas, la discapacidad era signo demoniaco, de pecado o incluso maldición, razón por la que las personas eran marcadas y excluidas. Estas dos visiones acerca de la discapacidad se conocen como modelos de prescindencia, se prescinde de la persona, se le deja fuera.

Con la proliferación del cristianismo en la Edad Media, esta idea se modificó un poco. Las personas con discapacidad pasaron a ser objetos y focos para la caridad y asistencia. Aunque esta fuera una mejora sustancial con respecto a la Edad Antigua, se seguía percibiendo a la discapacidad de manera lastimosa y negativa, y a estas personas como poco dignas y sin ninguna posibilidad de superarse a sí mismas, no había más que hacer que ‘ayudarlas’.

Llegadas las guerras mundiales y gracias a los avances de la medicina, muchos héroes de guerra se volvieron personas con discapacidad. Hubiera sido muy ingrato tratarlos como ciudadanos de segunda categoría después de haber luchado por su país; es por esto que surge una tendencia a ‘ curar’ o ‘ arreglar’ a las personas con discapacidad para que vuelvan a ser personas ‘normales’. Este modelo médico pone a la persona con discapacidad como un problema que hay que solucionar, y en ocasiones, como una tragedia fatal. Es aquí donde fracasa este modelo, pues la discapacidad, al ser una condición de vida, nunca se va a ‘curar’, por lo que se somete a la persona a un espiral de exigencia, presión y frustración que la consume de a poco.

Es así como la palabra inclusión toma un significado especial dentro del mundo de la discapacidad, siendo su meta saldar la gran deuda social a lo largo de la historia de la humanidad. La inclusión surge a partir del concepto de la persona que posee una deficiencia y que gracias al cúmulo de barreras que la sociedad le impone, se convierte en una persona con discapacidad, lo que le impide vivir en igualdad de condiciones con respecto a los demás, es decir, el problema está en la cancha de la sociedad, sus actitudes, prejuicios, creencias, estereotipos, procesos e infraestructura. Así pues, la inclusión, dentro del modelo social y en el marco de los derechos humanos, se convierte en el medio a través del cual las personas con discapacidad recuperan el ejercicio de sus derechos y libertades humanas.

Por desgracia nuestro país aún oscila entre los modelos médico y asistencial, dando en ocasiones pequeños destellos de inclusión que no han sido suficientes para lograr este gran salto. Es por ello que este espacio de reflexión, para transitar este camino hacia la inclusión, comienza con un cuestionamiento: ¿en qué parte del camino nos encontramos? ¿Cuál es tu propia visión sobre la discapacidad? ¿Qué pasa dentro de ti al imaginarte como una persona con discapacidad? Al encontrarte con una persona con discapacidad, ¿qué deseas hacer?

Sin duda, estas respuestas nos darán una clara coordenada para ubicar desde dónde emprender el camino, de nuestras propias creencias y las de los espacios donde tenemos incidencia.

 

Mtra. Andrea Flores Ruiz

Presidenta Familia Incluyente A.C.

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2 Comments

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Leticia Velascoreply
marzo 1, 2019 at 7:53 pm

Felicidades Andrea por este espacio para poner en común nuestras ideas y preocupaciones con respecto a las personas con discapacidad en nuestro estado y nuestro país.
Abonando a tu comentario, me gustaría añadir que uno de los problemas Socioculturales del presente es que esas perspectivas hacia las Personas con Discapacidad que se han presentado a lo largo de la historia, no se han agotado, el problema es que persiste el abandono, la asistencia y los modelos de transición, que limitan la instauración del modelo social, institucionalizado en el actual modelo de Derechos humanos.
Esta mezcla de percepciones en la sociedad actual obstaculiza el avance hacia la Inclusión social, principio avalado por el modelo de Derechos humanos, más cuando nuestros gobernantes no conocen que debemos transitar hacia este modelo y siguen promoviendo medidas asustencialistas para tratar de atender los retos sociales que enfrenta este sector de la población.

Anónimoreply
marzo 12, 2019 at 1:06 pm

Y desgraciadamente en muchos casos donde comienza la discriminación. Es en la familia ya que los relegan por no considerarlos capaces o los sobreprotegen, haciendo todo por ellos y no permitiéndoles desarrollarse. El trabajo con las familias de personas con discapacidad es prioritario, por eso en Ciriac, la escuela para padres, es una de nuestras herramientas más importantes, para propiciar la inclusión. Gracias a Familia Incluyente A. C. por su aportación para lograr este objetivo.

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