A contracorriente: El entorno de trabajo de las organizaciones de la sociedad civil en México.

Este es el título del libro que recientemente fue publicado por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, de la autoría de los Dres. Gabriela Sánchez Gutiérrez y Raúl Cabrera Amador, con la participación de la Mtra. Clara Diez de Sollano Enríquez.

Debido al gran volumen de información tanto de los medios de comunicación como de fuentes oficiales, aumenta el grado de complejidad y las dimensiones del análisis necesario para comprender mejor el entorno actual en el que las organizaciones civiles se desenvuelven. La lectura de este texto cobra especial relevancia dado el momento político en el que la relación entre los diferentes ámbitos gubernamentales y la diversidad de la sociedad civil organizada se encuentra en particular tensión, es conveniente mantener una mirada crítica y equilibrada, informada en hechos y evidencias.

En la introducción se detallan los antecedentes que originan este estudio, particularmente un proceso de trabajo en varias etapas entre Comunalia (la alianza de fundaciones comunitarias de México) y el Instituto Mora, acompañado y cofinanciado por la Fundación Interamericana. Asimismo, explica la metodología empleada para la recopilación y análisis de los datos, enfatizando el carácter dialógico de la construcción de la misma, así como el enfoque participativo en sus diferentes fases de implementación.

En el primer capítulo se aborda el marco general del análisis, que se sistematiza en cuatro dimensiones: jurídica, económica, política y la sociocultural; estas a su vez situadas en un marco más amplio de tres campos generales: la globalización, las lógicas de intercambio Estado-mercado-sociedad civil, y el sistema político-económico vigente en nuestro país, desarrollando de forma puntual cada uno de estos campos y si bien aparentemente han sido abordados con abundancia desde el ámbito académico, las autoras y autor aportan elementos de actualidad.

El segundo capítulo retoma las reflexiones conceptuales acerca de qué significa sociedad civil (revisión que nunca está de más) y la sitúa en el escenario global, pasando por los objetivos de desarrollo sostenible y la Agenda de la eficacia de la cooperación al Desarrollo. Este capítulo puede ser una especie de curso intensivo para quienes se acercan por primera vez a la historia de la cooperación internacional y la participación de las OSC mexicanas en la misma. Se resaltan por ejemplo los principios de Estambul, que proponen normas para el actuar de las OSC y que fueron adoptados en 2010 por 82 países.

La siguiente sección, que comprende los capítulos tercero al séptimo, abre con los antecedentes del concepto de “entorno propicio” para las organizaciones civiles y cómo el ambiente (sea o no propicio) en el que trabajan las OSC es un factor que incide y afecta profundamente su identidad, su acción, su proyección pública y, eventualmente, su capacidad de incidir en esa misma realidad.

Los últimos cuatro capítulos entran en el detalle de cada una de las dimensiones ya mencionadas: jurídica, analizando las condiciones del marco normativo mexicano para la sociedad civil; económica, que no solo habla del financiamiento a las OSC desde fuentes públicas, privadas e internacionales, sino que reflexiona sobre la apremiante necesidad de lograr en cada una un equilibrio entre la generación interna y externa de recursos.

La dimensión política, de particular interés y vigencia, subraya el accidentado camino en la construcción de una relación constructiva entre el Estado y la sociedad civil que contribuya a la cultura de derechos y reconfigure el campo de poder de las organizaciones, manteniendo presente la necesidad de una saludable autocrítica de las OSC.

Por último, la dimensión socio-cultural; es decir, el “conjunto de ideas y valores que determinan la visión que las organizaciones tienen con respecto a los sujetos sociales y a los territorios en los que intervienen, así como en cuanto a las diversas problemáticas ante las que buscan dar respuesta” y que subraya asimismo la tensa y frágil relación entre las OSC y la ciudadanía amplia.

En conclusión, es un texto prácticamente obligatorio para comprender la realidad que desde las organizaciones civiles intencionamos una transformación, con un lenguaje accesible considerando su rigor académico, y que puede abrir la puerta a mejorar la capacidad de argumentación y debate en la búsqueda de un acceso y ejercicio pleno a los derechos tanto de las organizaciones como de las y los mexicanos.

El documento analizado puede ser descargado aquí (versión preliminar) o adquirido físicamente en su versión definitiva aquí.

 

 

Ixánar Uriza

Dirección Operativa Corporativa de Fundaciones A.C.

¡Comparte!

Share your thoughts