Cómo nos hemos relacionado las Organizaciones de la Sociedad Civil con el Gobierno – Perspectiva del Lic. David Pérez Rulfo

Jalisco no se ha mantenido al margen de los vaivenes de la relación entre el gobierno y las organizaciones de la sociedad civil; a veces ésta ha sido prometedora y cooperativa, pero al mismo tiempo compleja. Las experiencias desde nuestro quehacer han sido también algunas veces así, las pocas debo decir, de desencuentro e incluso conflicto.

Nuestro relacionamiento se ha realizado en iniciativas y proyectos de apoyo conjunto para terceros, en un entorno de diversos niveles de confianza mutua: entiéndase, desde recelo y opacidad, hasta apertura y confianza plena.

Desde mi perspectiva, la aparente contradicción tiene su origen en que, por un lado, el gobierno intenta constantemente dirigir e incluso controlar la participación social y política, y, por otro lado, las organizaciones intentan ampliar sus ámbitos de acción, fortalecer su independencia financiera y su autonomía para obtener el reconocimiento y apoyo ciudadano.

Creo que, cuando hablamos de gobierno, lo pensamos como una especie de monolito omnipresente, una colectividad de acción ordenada y no, no es así. Cuando uno se aproxima a los entresijos de tantas dependencias y agencias gubernamentales, se puede ver una multiplicidad de visiones e intereses, especialmente en el ámbito del relacionamiento y la colaboración con las OSC. Éstos varían enormemente entre las estructuras burocráticas; yendo desde la abierta voluntad o interés, hasta la soterrada cerrazón e intentos de manipulación y / o corrupción.

También son patentes los diversos grados de desconocimiento y la variedad de percepciones sobre nosotros y nuestro trabajo hacia la gobernabilidad y la ciudadanía.

Lo que resulta de esto, es un espectro diverso de acciones y reacciones desde la desacreditación hasta la asociación activa. Intentar equilibrar estos factores es una tarea sin lugar a dudas difícil, especialmente en lo político, pues todavía se intenta construir la gobernabilidad entre prácticas propias de un régimen autoritario y prácticas de calidad en una sociedad madura y democrática.

Existe una gran diversidad de intereses, capacidades, composición, profesionalismo de gestión y recursos, sólo por mencionar algunas características, así como distintos grados de madurez institucional, reconocimiento y visibilidad. Todo esto determina el tipo de relacionamiento desde la pasividad y la indiferencia hasta el conflicto y la confrontación. (Rogelio Gómez Hermosillo).

Así como en el sector público existen conceptos, experiencias y percepciones sobre las organizaciones, en éstas también existen diferentes experiencias, conceptos y percepciones sobre el gobierno, y diversos grados de confianza en él.

Las organizaciones que mantienen una relación fluida con el gobierno, muchas veces son cuestionadas por otras que defienden su independencia con todo ímpetu.

Estas dos dinámicas han determinado la relación. El proceso para que construyamos una relación más fuerte, respetuosa y cooperativa ha sido lenta y difícil con retrocesos, avances y estancamientos, sin embargo, el saldo ha sido positivo. Al menos en Jalisco permanece el reconocimiento amplio y mutuo de la necesidad de trabajar de manera conjunta. El reto será darle prisa y solidez.

 

 

David Pérez Rulfo

Director General Corporativa de Fundaciones.

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