Innovar…

Va siendo la palabra con la que nos topamos a cada paso, pareciera la gran novedad, pero nada más normal para nosotros los seres humanos. Pronto nos cansamos del vestir con tal estilo, del corte de cabello… de los colores, de las cosas.

Es como si el ser humano estuviéramos sedientos y nada termina por satisfacer lo que vemos, lo que tenemos, lo que sentimos, el corazón del ser humano tiene hambre de más.

En la actualidad uno de los campos que se encuentra en crisis, es decir creciendo, es la educación. Nada más claro que la insatisfacción que se percibe en la sociedad actual, en las escuelas luchamos por encontrar la forma, la técnica, la receta, para lograr sacar adelante a un grupo de chicos que lo que menos quieren es estar en clases, pero en clases como eran antes, quisieran, quisiera que fuera el no va más al tenerlos en mis
manos, pero no es así.

Me encontré navegando en la red a un gran maestro Ciril Rozman, entre sus palabras se encuentran los años de experiencia frente a grupo, sus ganas de aprender constantemente y su espíritu joven a pesar de los años.
Educar no es vaciar en el cerebro una cantidad de conocimiento, señala la tarea más increíble y por todos conocida, que de tan conocida ya ni la vemos; es encender un fuego y nos lo muestra citando a Plutarco (46 o 50 d.C.) diciendo: ”El cerebro no es un vaso por llenar, sino un fuego por encender” (Rozman, 2010) Nuestro tiempo se va dando cuenta de los errores cometidos en el pasado y aún dista mucho por corregir, han sido muchas generaciones pasivas que han vivido así solo recibiendo la información. Los corazones más inquietos se han manifestado y en muchos
momentos han sido acallados por otros que aparentemente nos guían, pero ¿hacia dónde?

Hay también una generación de maestros que busca la mejor manera de encender ese fuego en los corazones de los más jóvenes ya que hemos tenido la dicha de toparnos con verdaderos maestros a lo largo de nuestra vida que se animaron, se arriesgaron por lograr encender el fuego en sus corazones y eso no es cualquier cosa. Es el inicio de la innovación, el principio de la transformación.

La única y nueva forma de enseñar es: desaprender lo aprendido. Dicen ahora, si no sueltas lo viejo ¿cómo va a llegar lo nuevo hasta ti?

Son caminos nuevos, llenos de belleza que por su novedad pueden causar sobresalto y temor. Es nuestra única forma de avanzar deja atrás y arriesgarse con cosas no probadas hasta el momento pero que intuyes que pueden transformar y transformarte. Con gran emoción te digo, así es la innovación en la educación está en germen en los corazones de muchos docentes, va a germinar en nuevas generaciones que crecerán buscando la
libertad, la responsabilidad, la generosidad, el don de sí mismos por que así lo han recibido.

Estamos en camino,

Victoria Aída Medina C.

Maestra en Investigación Educativa y Subdirectora de la secundaria en el Instituto Tlaquepaque.

Rozman, C. (13 de abril de 2010). ArenaMIR.com. Obtenido de https://blogderozman.wordpress.com/2010/04/13/llenar-un-vaso-o-encender-un-fuego/

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